viernes, 20 de junio de 2008

Trabajadores de El Siglo superan 250 días en huelga

A la opinión pública, a nuestros amigos y compañeros.

Al enterar 253 días de huelga, es decir ocho meses y medio, queremos informar del estado actual del conflicto.

Hace cinco meses y medio que está en circulación nuestro boletín, El Siglo en Huelga, y se vende en los quioscos de Santiago. Llevamos 23 ediciones, pese a las severas dificultades económicas.

Hemos realizado actos de solidaridad y conciertos en apoyo a la huelga.

La solidaridad no ha decaído, a pesar de que no está presente toda la que resulta necesaria para derrotar la soberbia de nuestro empleador. Pero seguimos contando con el respaldo incondicional de la Confederación de Empleados Particulares de Chile, CEPCH, al igual que con el apoyo fundamental de la Confederación General de Trabajadores, CGT Mosicam. También con el apoyo de la Confederación de Trabajadores Textiles, el Colegio de Periodistas, la Congemar, de sindicatos como los de Patroll, Asociación Chilena de Seguridad, ACHS o el sindicato de empresa Comicrom, entre muchos otros. Recibimos el respaldo de estudiantes de Enseñanza Media, Universitarios, de organizaciones poblacionales como el Movimiento de Pobladores en Lucha, MPL, y ANDAH Chile a Luchar, dirigentes políticos, militantes y dirigentes del Partido Comunista. Importante papel ha jugado el Grupo de Amigos del Sindicato El Siglo, residentes en Suecia.

La empresa dio por ganada la batalla al conocer el fallo de la Corte Suprema, del pasado 28 de enero, en que acogió los dos recursos de protección que presentó en contra de la Dirección del Trabajo. Nos ofreció “generosamente”, conversar en forma individual cada caso, para determinar el modo de desvincularnos definitivamente, pues para ella no existimos como sindicato, pero tiene la “buena voluntad” de tratar de darnos algo de dinero al separarnos de nuestra fuente laboral, considerando en todo caso a algunos de nuestros socios como recién llegados a la empresa cuando tienen 18, 15 y 11 años respectivamente en ella.

Hasta ahora, ninguno de nosotros ha tomado ese camino, que debido a las precarias condiciones económicas que nos afectan, resultaría fácil y permitiría cerrar este penoso capítulo. Hasta ahora nos mantenemos en el mismo pie del comienzo, para reclamar lo que es justo.

Por otra parte, el fallo de la Corte Suprema aclamado como una victoria por la empresa y la dirección del PC, sólo nos remitió a otra instancia judicial, pero no puso fin a la huelga ni al sindicato, como proclamaron ellos.

En medio de esta huelga, el amor no dejó de trabajar y es así como nuestra compañera, la periodista Ana Muga, se encuentra embarazada de seis meses. Y, como van las cosas, Simón Manuel nacerá con su madre todavía en huelga.

En el plano judicial, Empresa Editorial Siglo XXI Ltda., propiedad del Partido Comunista, está ad portas de perder dos juicios por despido injustificado de nuestros socios Eliana Gómez y Cristián Pavez, en los juzgados del Trabajo 7º y 4º, respectivamente. En su soberbia autodestructiva, la empresa y sus dueños no presentaron pruebas y en el caso de Eliana ni siquiera contestaron la demanda, por lo que fueron declarados en rebeldía. No tenemos dudas respecto a que, una vez que pierdan los juicios en los juzgados, apelarán hasta llegar nuevamente a la Corte Suprema, según el estilo empresarial adoptado.

También está en marcha otra demanda, en el 6º Juzgado del Trabajo, presentada por tres de nuestros socios, cuya condición de trabajadores dependientes de la empresa fuera objetada por esta. Se trata de Jorge Zúñiga, Julio Oliva y Raúl Blanchet.

Reiteramos a la opinión pública, a nuestros amigos y compañeros, tanto de Chile como en el extranjero, que la huelga continúa. Que estudiamos nuevas iniciativas para fortalecer nuestra exigencia.

Solicitamos todo el respaldo que nos puedan brindar, porque la extensión del movimiento nos causa un enorme desgaste, difícil de resistir. Necesitamos de esta solidaridad, especialmente, para impulsar las próximas iniciativas que preparamos.

No nos hemos rendido. No nos rendimos. No nos rendiremos.

La huelga continúa.

Sindicato de Trabajadores

Sociedad Editora, Impresora y Distribuidora de Publicaciones

Siglo XXI Ltda. (Semanario El Siglo)

R.S.U. 13.01.3098

Santiago 20 de junio de 2008

jueves, 22 de mayo de 2008

Cumplimos 227 días en huelga, siete meses y medio.

227 días en huelga

Al enterar 227 días en huelga, cabe preguntarse para qué resistir tanto y dilatar una situación que nos causa innumerables problemas en todo orden de cosas. Plantearse que talvez hubiera sido mejor dar vuelta la página, olvidar que alguna vez trabajamos en El Siglo y buscar nuevos horizontes, o tomar aquellas ofertas laborales que se nos han formulado.

Ciertamente podría ser más fácil y cómodo, olvidar nuestras demandas, abandonar la contienda con la empresa y su dueño, la dirección del Partido Comunista, en el que militamos algunos de nosotros, y ahorrarnos toda clase de sin sabores.

Sin embargo, no podríamos más adelante hablar en defensa de los derechos de los trabajadores, por no haber sido capaces de defender los nuestros. Si abandonásemos esta pequeña gran batalla, difícilmente podríamos volver a levantar nuestra voz por los derechos de nadie. Y por cualquier derecho humano, sea económico, político o social. Incluso por el más sagrado, el derecho a la vida. Porque cuando se vulnera un derecho esencial, se violan todos. No podríamos sostener que defendemos el derecho a la vida y a libertad, si no defendemos el derecho a la justicia en cualquiera de sus dimensiones.

Abandonar esta contienda significaría aceptar el doble discurso de la empresa y sus dueños, para quienes –parafraseando a George Orwell- todos los trabajadores son iguales, pero hay unos más iguales que otros. Es lo que demuestran el discurso con que se refieren a los trabajadores subcontratistas de Codelco, por una parte, y lo que sostienen respecto a nuestro “seudo sindicato” por otra.

No podemos adoptar una flexibilización tal respecto a cuestiones de principio. Allá quienes abrazan el pragmatismo como fórmula de vida y acción políticas. Nosotros no podemos desandar el camino recorrido, porque conduce a la justicia. Es por lo que hemos luchado toda la vida. No podríamos renunciar a ello aún a riesgo de ser derrotados. No seríamos los primeros ni los últimos trabajadores en sufrir un revés, pero cuando se levanta el clamor de justicia respecto a derechos laborales esenciales, por quienes hemos vivido para conquistar un país justo y democrático, sólo resta resistir hasta las últimas energías. Más aún, cuando cientos de voces amigas nos alientan y otras tantas manos solidarias se extienden a nosotros entregándonos la fuerza requerida para seguir adelante.

Sabemos que recae sobre nosotros la mirada de mucha gente, dentro y fuera del país, especialmente de quienes nos apoyan. A ellos también debemos responder.

La contienda seguirá en los tribunales, por encima de lo que anunció triunfal la empresa y la dirección del partido. No está dicha aún la última palabra y la huelga – a pesar de algunos-, todavía continúa.

23 de mayo de 2008

martes, 6 de mayo de 2008

Traidores y anticomunistas



A pesar de que son cada vez menores las acusaciones e incomprensiones ante nuestro movimiento sindical, de hecho el Primero de Mayo una sola persona nos acusó de “traidores”, queremos detenernos un instante para analizar estos dichos.

Desde que constituimos nuestro sindicato, y más aún cuando se inició la huelga, una parte de la dirección del Partido Comunista –dueños de la Editorial Siglo XXI- ha falseado la situación y nos ha atribuido intencionalidades ocultas tras el petitorio laboral.

Una primera aclaración necesaria es que, quienes trabajamos desde hace mucho más de 10 años en El Siglo, nunca hemos sido funcionarios del Partido Comunista cumpliendo esta labor. De hecho varios tuvimos alguna vez contrato de trabajo y hasta imposiciones, lo que cambió debido a graves problemas de la empresa y fue asumido por nosotros como parte de nuestro compromiso. Aunque siempre se dijo que esto sería momentáneo y que poco a poco se regularizaría. De hecho, cuando participamos como equipo en la construcción del proyecto que haría la transición entre El Siglo de tapas rojinegras al de cuatro colores, una de las principales preocupaciones de la compañera Gladis Marín era el que se regularizara la situación de cada uno, con contrato de trabajo y acceso a Salud y Previsión.

Esto no lo cambiamos nosotros, fue el nuevo director –Francisco Herreros- quien nos comunicó que venía con amplios poderes, entregados por la dirección del PC, para dar forma de real empresa a la editorial. Algunos pensamos que por fin se regularizaría todo, sin embargo la condición de empresa solamente se vio reflejada en la inmensa diferencia entre nuestros salarios, congelados desde 2001, y el sueldo del director. Así como también en la unilateralidad de las decisiones, que antes fueron siempre colectivizadas por otros directores, como Juan Andrés Lagos, Claudio De Negri y Fernando Quilodrán, todos militantes y miembros del Comité Central del PC, a diferencia de Herreros.

Sin considerar nuestra opinión, fundamentada en la experiencia, se nos exigía autofinanciar El Siglo hasta que produjese utilidades, para de esa forma aumentar nuestros salarios, mientras se pauteaban temas que ensimismaban al periódico y los titulares de portada reflejaban este hecho, lo que bajó considerablemente las ventas. La idea del proyecto anterior era ampliar El Siglo para transformarlo en el periódico de la izquierda chilena, de los antineoliberales, lo que a su vez abría la posibilidad de que las ideas centrales de la línea política del PC fuesen más difundidas y que el semanario se vendiera más.

Eso cambió radicalmente y comenzó la transformación sin ningún estudio serio. La Margarita fue sacada de portada, por “fome” según el director, quien ni siquiera le avisó al autor. Se dio inicio a una serie de censuras, como la que afectó a María Jesús Sanhueza, Lautaro Guanca y los dirigentes de Andha Chile, y luego se “olvidaron” en los cajones de algún escritorio todas las denuncias sobre la corrupción concertacionista que podíamos publicar.
Eso se sumó al inicio de los despidos, con la obvia finalidad de desarticular este equipo que les parecía “molesto”. Y pronto vendrían las descalificaciones: que Oliva quería ser director; que Blanchet tenía “cuentas pendientes” con la dirección; que Valdés era “rodriguista”, etc. Algunos militantes, mayoritariamente funcionarios directos o indirectos del partido, han repetido el verso aprendido. Por suerte, como la mayoría de nosotros no somos unos aparecidos, han sido muchos los que nos entregaron su apoyo, sus palabras de aliento, los abrazos y los gestos de solidaridad, como en el último Primero de Mayo y en el recital de Francisco Villa.

Pero nos queda la interrogante: ¿quiénes son los traidores y anticomunistas, entonces?. Lo serán acaso aquellos que se han negado a cerrar este conflicto y lo llevaron hasta la Corte Suprema para alcanzar un fallo contra la Dirección del Trabajo. O quienes niegan los derechos de los trabajadores, a pesar de los discursos públicos. Quizás lo sean quienes, con sus actitudes, fomentan la campaña anticomunista con su inconsecuencia o aquellos que, en 18 años, están logrando lo que no pudieron los regímenes opresivos de mediados del siglo pasado ni la dictadura pinochetista: minimizar al máximo la herramienta política de la clase trabajadora.

Eso lo dirá el futuro.

Julio Oliva García
Presidente Sindicato Editorial Siglo XXI
Semanario El Siglo

jueves, 24 de abril de 2008

Saludo de Orlando Caputo a huelguistas de El Siglo

Estimado Julio Oliva,

Un saludo fraterno a los compañeros de El Siglo en huelga.

Parece increíble, una mínima visión política exige que los problemas en el seno del pueblo y de los trabajadores se resuelvan en sus propias organizaciones.

Si no somos capaces de eso, ¿cómo se puede ofrecer una alternativa diferente al capitalismo? .

Saludos a Francisco Villa y a todos los compañeros

Un abrazo fraterno

Orlando Caputo

sábado, 19 de abril de 2008

Concierto de Francisco Villa

FRANCISCO VILLA CON
"EL SIGLO EN HUELGA"

En Concierto

Los trabajadores del sindicato del semanario "El Siglo", junto al conocido cantautor, invitan a un concierto solidario, al cumplirse 200 días de su movilización.

Francisco Villa con "El Siglo en huelga"

Viernes 25 abr 2008, 20:00 horas

Teatro Camilo Henríquez
Amunátegui 31, Metro Moneda, Santiago de Chile,
Adhesión : $ 2.000

Ayúdanos a difundir la noticia, gracias.


www.franciscovilla.org
www.myspace.com/franciscovillatrova

lunes, 31 de marzo de 2008

Declaración al cumplir 180 días en huelga



El uno de abril se cumplen 180 días de iniciada la huelga de los trabajadores del semanario El Siglo. Seis meses de una movilización que pudo haberse evitado, primero, reconociendo nuestra organización sindical, acogiendo nuestras peticiones y negociando una salida apropiada para todos. Pero pudo más la soberbia de la empresa y sus dueños, determinados a no tolerar nuestra existencia y menos aceptar nuestra demanda de contar con un contrato colectivo, reajuste salarial y mejorar las condiciones materiales de trabajo.

Calificaron nuestra organización y peticiones, como una operación política en contra del Partido Comunista, propietario de El Siglo. De ajuste de cuentas entre algunos de nosotros, militantes del partido, con la dirección central debido a diferencias políticas. En ese afán, la empresa y sus dueños han actuado como todos los empleadores a la hora de enfrentar a sus trabajadores organizados: mintiendo, descalificando y utilizando la ley hecha a medida de los empresarios para aplastar a los trabajadores.

Los dueños de la empresa cantaron victoria tras el fallo de la Corte Suprema, del 28 de enero pasado, que aceptó su apelación por dos recursos de protección contra la Dirección del Trabajo, rechazados antes por la Corte de Apelaciones de Santiago. La Suprema falló como lo viene haciendo hace tiempo, en favor de la empresa y contra el órgano fiscalizador, con lo que entrampó el conflicto sin dirimir nada de fondo. Sólo anuló la multa aplicada contra la empresa por no escriturar los contratos de Julio Oliva, editor general, Jorge Zúñiga, reportero gráfico y Raúl Blanchet, periodista, pero dejó en statu quo la condición de los trabajadores y su relación con la empresa. No sancionó que fueran trabajadores a honorarios los tres objetados por Editorial Siglo XXI, sólo tuvo en consideración este argumento suyo para detener el proceso de negociación colectiva, pero no para ponerle término, como tampoco a la huelga. Tanto es así, que no hemos sido informados oficialmente de ninguna medida al respecto por parte de la Dirección del Trabajo y, consultados los funcionarios que llevan el caso, reconocen no contar un claro dictamen judicial que ordene las medidas que debieran adoptar.

La Suprema más bien señaló que era la justicia laboral la única que podía determinar si todos quienes constituimos el sindicato éramos trabajadores dependientes de la empresa al momento de hacerlo y, a partir de ese dato, validar o no el proceso de negociación iniciado el 10 de agosto de 2007.

Pero la empresa y la dirección central del Partido Comunista creyeron llegada la hora de un resonante triunfo y enviaron un mensaje a los “vencidos”: Como luego del fallo de la Corte Suprema el sindicato ya no existía, cada trabajador afiliado a éste debía acercarse individualmente a la empresa y negociar su forma de término del conflicto. Con ello pretendió mostrar una disposición de vencedor generoso para superar la situación. Es lo que se ha informado a los militantes y a la opinión pública.

Lo cierto es que el conflicto no ha terminado. Todavía quedan importantes aspectos legales que resolver, por lo que los tres trabajadores objetados por la empresa, quienes laboramos en El Siglo por 18, 10 y 8 años respectivamente, hemos recurrido al 6º Tribunal del Trabajo para que sea él, de acuerdo a lo dictaminado por la Corte Suprema, quien establezca si somos trabajadores dependientes o a honorarios.

Los huelguistas de El Siglo agradecemos toda la solidaridad entregada por sindicatos, algunas confederaciones, dirigentes sindicales, dirigentes políticos, organizaciones de pobladores, de estudiantes, personas naturales, militantes de distintos partidos, incluidos muchos militantes comunistas. Agradecemos a los artistas que nos apoyan y a nuestro grupo de amigos en Suecia. Sin el esfuerzo generoso de todos ellos no hubiéramos podido resistir todo este tiempo.

Cada día que pasa la situación se hace más difícil para nosotros. La empresa y sus dueños cuentan con ello, empecinados en derrotarnos. Necesitamos más que nunca que el apoyo solidario no decaiga. Al contrario, pedimos a quienes se sienten identificados con nuestra lucha, y hasta ahora no adoptaron iniciativas prácticas para expresarlo, entregarnos su respaldo concreto. Les pedimos comprar o promover la venta de nuestro boletín El Siglo en Huelga, en venta en los quioscos gracias a la solidaridad de nuestros colegas suplementeros.

Por nuestra parte, en virtud de que la Dirección del Trabajo no nos ha notificado del fin de la huelga, la nulidad de la negociación colectiva y mucho menos del fin del sindicato, mantendremos nuestra acción y la denuncia pública del comportamiento de quienes han enlodado al semanario El Siglo, editándolo con rompehuelgas y exponiéndolo al descrédito por hacerlo representar a dirigentes políticos que mantienen un doble discurso ante los trabajadores.

La huelga continúa.


Sindicato de Trabajadores
Sociedad Editora, Impresora y Distribuidora de Publicaciones
Siglo XXI Ltda. (Semanario El Siglo)
R.S.U. 13.01.3098

Santiago 28 de marzo 2008

miércoles, 27 de febrero de 2008

Entrevista al presidente de nuestro sindicato publicada en diversos sitios web

Entrevista a Julio Oliva, Presidente del Sindicato de Trabajadores del periódico oficial del Partido Comunista.

CHILE: LA HUELGA MÁS LARGA DEL SIGLO Y SUS IMPLICANCIAS POLÍTICAS

Julio Oliva García es genéticamente comunista. Sus padres, ambos comunistas, lo concibieron durante un paseo del partido en 1965. Su abuelo, Gabriel García, recibió su primera cédula comunista en las salitreras nortinas en la década del 30 del siglo pasado. Gabriel vivió todas las represiones imaginables y fue presidente del Sindicato de la Imprenta Horizonte, expropiada por el pinochetismo, y por la cual, el Partido Comunista recibirá pronto a modo de indemnización, casi 6 mil millones de pesos (más de 12 millones de dólares).

Su padre fue Julio Oliva Villalobos, dirigente sindical de MADECO a la hora del golpe de Estado de 1973. Allí lo detuvieron los militares y estuvo preso en la Fuerza Aérea, en el Estadio Chile (hoy, Víctor Jara) y permaneció cautivo un año en Chacabuco. A fines de los 70, Julio Oliva Villalobos se integró a los grupos que posteriormente constituirían la fuerza armada del partido. Fue parte del Frente Cero y fue uno de los primeros miembros del Frente Patriótico Manuel Rodríguez. El 23 de agosto de 1984 cayó combatiendo luego de una recuperación de material militar realizada en un conjunto de armerías del centro de Santiago.

Julio Oliva García entró a las Juventudes Comunistas en 1980, cuando tenía 15 años. Dice que en el Pedagógico tuvo la oportunidad de "conocer a personas tan hermosas, como el militante del MIR, Eduardo Vergara Toledo". Terminada la dictadura militar, Julio fue miembro del Comité Central del PC, candidato municipal por San Joaquín, candidato a diputado por la circunscripción de La Florida por el Pacto de izquierda Juntos Podemos, y actualmente es vocero de la organización de Derechos Humanos, "La Funa", que denuncia en su propia casa o trabajo a los agentes probados del terrorismo estatal que desaparecieron, ejecutaron y torturaron a militantes y simpatizantes de la Unidad Popular, y que hoy permanecen impunes.

Ahora le toca ser presidente del Sindicato de Trabajadores del órgano oficial del Partido Comunista de Chile, "El Siglo". Allí ocupó el cargo de Editor General y dejó 18 años de su vida. El Sindicato lleva 5 meses de huelga, la más larga del siglo, según la Dirección del Trabajo.

EL CONFLICTO

¿Cuál es el origen de la huelga?

"La crisis coincide con la llegada de Francisco Herreros a la dirección del periódico el 2003. Los periodistas, fotógrafo y redactores, hasta su llegada, veníamos trabajando como equipo desde hace más de 10 años. Nosotros siempre tuvimos la idea de que El Siglo dejara de verse como el órgano oficial del PC para que fuera una revista más amplia, hecha para el conjunto de la izquierda. La línea editorial siempre estuvo garantizada para el PC, pero la idea es que pudiéramos llegar a los más vastos sectores. Nuestra manera de trabajar era absolutamente colectiva y el objetivo era entregar un producto de calidad al pueblo. Con la llegada de Herreros, se acaba el trabajo colectivo, Él es el que hace las pautas y las portadas, y nos informó que El Siglo es ya una empresa que debe financiarse y que cuando aparezcan utilidades, se nos subirá el sueldo, congelado desde el 2001. Yo, el más antiguo y el que más ganaba, obtenía $ 270 mil pesos de salario mensual (poco más de 500 dólares), y el peor pagado $ 140 mil pesos (menos que el sueldo mínimo). Francisco Herreros le pone un sello a El Siglo restringido al puro quehacer partidario. En marzo de 2006 estalla la crisis cuando nosotros, después de mucho tiempo, pedimos una reunión con los dueños del periódico, es decir con la dirección política del PC, para hacerle ver lo que considerábamos que no estaba funcionando bien en la publicación. Inmediatamente vino el despido de algunos compañeros, lo que gatilló la decisión de formar el Sindicato de Trabajadores de la Editorial Siglo XXI."

¿No hicieron gestiones anexas considerando que muchos de los trabajadores eran militantes históricos?

"Tratamos siempre de provocar un acercamiento hacia el partido para resolver rápido el problema, pero los intentos no fructificaron. Mientras tanto, nosotros seguíamos trabajando. Posteriormente, presentamos nuestro proyecto de Negociación Colectiva. La empresa jamás reconoció nuestra condición de sindicato, pese a que este hecho fue ratificado legalmente por la propia Dirección del Trabajo. El 2 de octubre de 2007 comenzamos la huelga, luego de lo cual ha habido una serie de acciones judiciales por ambos lados. Paralelamente sostuvimos conversaciones con un miembro del PC que hizo de intermediador, a quien le expusimos que el conflicto podía terminar al momento de que nos pagaran $ 20 millones de pesos a repartirse entre 8 trabajadores por concepto de indemnizaciones. Se nos negó este arreglo también. Y así llevamos 5 meses de huelga, la más larga del siglo en Chile."


EL SIGLO EN HUELGA EN LOS KIOSCOS

¿Cómo enfrentaron la huelga?

"Nosotros decidimos hacer una huelga, trabajando. Así llevamos 6 números del periódico El Siglo en Huelga, cuyos últimos 3 números están a la venta en todos los kioscos del centro de Santiago, gracias al apoyo de la Confederación de Suplementeros."

¿Qué opinan los militantes ante su movimiento?

"Ha habido tres reacciones por parte de la militancia comunista. Una parte, correspondiente a dirigentes y funcionarios del PC o de gremios que dependen económicamente del partido, ha hecho una defensa muy cerrada de la postura de la dirección del partido, y nos ha acusado de traidores, agentes de la CIA , etcétera. Pero ese es un círculo muy reducido. Otra militancia se nos ha acercado para saber más y conocer los dos lados. Ella nos dice que ojalá nos vaya bien. Es más bien una solidaridad de palabra. Y existe una tercera respuesta de un importante sector de dirigentes y militantes que nos ha brindado una solidaridad mucho más activa. Nos ha ofrecido recursos, mercadería y ha enviado cartas a la dirección para que se resuelva el tema. Y fuera del PC, hemos contado con el amplio apoyo de los sindicatos y sus dirigentes, debido al contrasentido que expresa nuestra situación. Al respecto, la peor propaganda contra el partido la ha hecho la propia dirección al dilatar la solución del conflicto."

¿Serían distintas las cosas con la extinta Gladys Marín a la cabeza de la organización?

"No es por decir que la compañera Gladys haya sido una mujer perfecta, pero yo creo que ella habría tomado cartas en el asunto cuando recién comenzó el conflicto. Una de las principales preocupaciones de Gladys era que todos los trabajadores de El Siglo tuviéramos contrato."


LA RAZÓN POLÍTICA

¿Existen elementos políticos involucrados en la huelga?

"Un conflicto laboral siempre es un conflicto político. Eso lo aprendimos tempranamente en el partido. Las imposiciones del nuevo director de El Siglo no sólo son formales. Aquí nos encontramos con censura contra dirigentes sociales, como la prohibición de que apareciera en el periódico una de las líderes de la rebelión pinguina, María Jesús Sanhueza, porque se habría peleado con la dirección de la Jota. Otro afectado fue Lautaro Huanca, dirigente de los pobladores de la comuna de Peñalolén, por similares razones que María Jesús. Lo mismo con los pobladores de la organización de deudores habitacionales Andha Chile a Luchar. Y después hubo censuras políticas más delicadas. Ya no pudimos publicar nada sobre la corrupción del gobierno, aunque tuviéramos todos los antecedentes, porque la dirección decía que no. Obviamente con el objetivo de no entorpecer las negociaciones con la Concertación para terminar con el sistema binominal, y obtener eventualmente algunos cupos en el parlamento."

¿Qué significa esto?

"Esto demuestra un viraje político que se traduce en un alejamiento de la izquierda aglutinada en el Juntos Podemos y un acercamiento a la Concertación. Para la segunda vuelta en las presidenciales, el partido comenzó a llamar a votar por la Concertación, y hasta bajaron las ventas del periódico. Esto va aparejado a que El Siglo se ha convertido en una revista institucional de la dirección partidaria, casi una publicación de relaciones públicas. En este sentido, el equipo de trabajadores en huelga de El Siglo estaba resultando un estorbo."

¿Cómo se llega a la dirección de El Siglo?

"Francisco Herreros, el director, lleva un año de militancia. Sin embargo, El Siglo siempre fue dirigido por alguien de la Comisión Política o del Comité Central: Luis Corvalán, Volodia Teiltelboim, Jorge Insunza, Rodrigo Rojas, Juan Andrés Lagos, Claudio de Negri, Fernando Quilodrán, etcétera. Esto le llama mucho la atención a la vieja militancia."


EL PC PROFUNDO

¿Cuál es el estado de salud del PC?

"Hoy hay una crisis muy seria en el partido. Sobre todo en lo correspondiente a la democracia interna. Hay un par de grupos que se han hecho de la dirección del partido. La normativa interna del PC en la actualidad, impide el desarrollo de nuevos liderazgos y del ingreso de nuevos militantes a las direcciones. Otro problema es que un porcentaje alto de los miembros del Comité Central son "funcionarios de local" del PC, pero dejaron de ser activistas."

¿Qué diferencias adviertes entre el PC que luchó contra la dictadura y el actual?

"Con la política de Rebelión Popular de Masas, con la superación del llamado "vacío histórico" a través de la creación del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, durante la dictadura también el militante comunista fue formado como un revolucionario íntegro. Sin embargo, esta política fue desarticulada terminada la dictadura. Por eso yo creo que la gran mayoría de los comunistas de los 80 está fuera del partido. Hoy el Partido Comunista no alcanza los 4 mil militantes en todo el país. En realidad, los comunistas están fuera del partido. Yo creo que hay gente que se fue para la casa, aburrida de luchar contra esta muralla antidemocrática. Pero también hay gente que no milita, pero sigue en organizaciones sociales, en sindicatos, ayudando a la reconstrucción de los trabajadores y el pueblo."

¿Cuáles son las prioridades del PC hoy?

"Hace mucho tiempo que en el partido no existen políticas hacia los trabajadores, hacia los pobladores. Paulatinamente, el Partido Comunista se ha ido convirtiendo en un partido "ciudadano" como el Partido Por la Democracia (el PPD de la Concertación), donde más valen 30 segundos de televisión que el trabajo que pueda hacerse con las bases. Esto ha provocado que cada vez más el PC tenga menos incidencia real."

Ante tu diagnóstico, ¿qué horizontes adviertes?

"Yo creo que pueden haber diferentes salidas. Pero hay que construir una. Hay gente que todavía piensa que desde el interior del partido se pueden cambiar a estas direcciones "estalinistas y socialdemócratas". Sin embargo, me parece que lo que cabe hacer es procurar conformar un movimiento de los comunistas, o de refundación comunista. Que, primero, nos retorne a los principios de Luis Emilio Recabarren (fundador del PC), a recuperar el sentido de clase del partido. Y luego repensar la política de Rebelión Popular de Masas, que le dio el contenido revolucionario completo a la organización."

¿Es decir privilegiar la lucha y todas sus posibilidades?

"La confrontación entre las clases siempre existe. Y, por tanto, siempre hay que estar preparados íntegramente. Teórica y materialmente. Porque cuando avance la lucha de los trabajadores y el pueblo nos vamos a encontrar con las resistencias de la minoría privilegiada. Hoy no se sigue solamente explotando a los trabajadores, sino también asesinándolos. Ahí tienes los casos de Rodrigo Cisternas, de los jóvenes mapuche, del estudiante Daniel Menco. Los organismos de seguridad siguen funcionando."

¿Cómo evalúas el panorama de la izquierda chilena?

"Aquí tenemos que reconstituirnos como izquierdas. Esta debe ser una época de mucha generosidad. Deben dejarse de lado rencillas antiguas. Nuestro horizonte son los trabajadores y el pueblo. Tenemos que ponernos de acuerdo en cuestiones bastante generales, pero no por ello, menos potentes."

El periódico El Siglo en Huelga cuelga perceptible y contradictoriamente junto a El Siglo "oficial" en uno de los costados de un kiosco en plena Alameda, arteria central de Santiago de Chile. Algunos capitalinos se detienen, tratando de entender. Lo cierto es que algo está ocurriendo en el que fuera el Partido Comunista más grande de Latinoamérica luego del cubano. Y sus militantes tienen el derecho y el deber de expresar sus discrepancias. Desde la izquierda y para bien de las luchas que se avecinan.

Andrés Figueroa Cornejo

Polo de Trabajador@s por el Socialismo

Febrero de 2008